Una de las cosas que más preocupa a los viajeros es la seguridad del país al que viajan. En todos sus ámbitos, ya sea en lo que respecta a la seguridad sanitaria, los agentes naturales,  o los actos delictivos.

Para no alargarnos en demasía vamos a dejar las tres últimas para un nuevo post, centrándonos hoy en la primera, la seguridad sanitaria en Indonesia.

No se trata de hacer un listado de las enfermedades tropicales y sus vacunas sino de tomar conciencia de ellas, así como de algunos animales que nos podrían dar algún que otro disgusto. Y, sobre todo, de quitarle un poco de gravedad al asunto.

ANIMALES PELIGROSOS 

Mosquitos

Siempre me preguntan ¿hay animales peligrosos? Por supuesto que sí. Los hay, y variados, aunque tampoco es que los tengas que ir apartando a patadas.

Si te digo cuál es el animal que más riesgo de muerte entraña, no sólo en Indonesia sino en el mundo, te quedarás asombrado. ¿Los tigres, las ballenas blancas…? No. Creyéndolos simplemente molestos, infravaloramos a esos pequeños seres que son los… mosquitos.

Aunque pueden transmitir enfermedades muy graves, afortunadamente sus picaduras no suponen necesariamente riesgos. Además hay muy buenos repelentes, que por supuesto debieras llevar siempre encima y tener la precaución de rociártelo al atardecer, recalco, antes de que lleguen los picotazos.

Serpientes

Las serpientes también dan algunos sustos importantes. No suelen aparecer por las ciudades, donde hay mucho ajetreo de gente pero, dado que a menudo las poblaciones no son más que pequeños claros en la inmensa vegetación, aquellos que gustan de explorar espacios vírgenes se las podrías encontrar.

seguridad en indonesia, una calle rural

Uno de los muchos poblados en medio de la vegetación

Depende del ofidio, las consecuencias pueden ser más o menos severas. En la mente de muchos quedaron las imágenes del pasado año cuando una pitón engulló a una señora. Increíble su poder e increíble que la sacaran luego intacta. ¿No lo viste? Te dejo este enlace, pero aunque algunas de las imágenes del CSI de la tele son más desagradables, si eres aprensivo mejor lo dejas estar.

Lagartos

Por fortuna no me he topado con ninguna serpiente suelta, sí en cambio acompañadas por sus dueños, en plan mascota.

Niña con serpiente al cuello en Makassar, Indonesia

Aunque con lagartos… sí me he encontrado en más de una ocasión, de diversos tamaños, incluso de más de un metro, en mi propia urbanización, es más, en mi propio patio interior, al que accedió por el desagüe.

A pesar de su apariencia, estos ejemplares, distintas especies de varanos, suelen ser pacíficas, incluso se asustan más que nosotros.

No se trata de los famosos y temidos Dragones de Komodo, especie única de Indonesia, a los que algún día dedicaré un artículo. A esos hay que buscarlos en la isla a la que dan nombre.

La isla está preparada para el turista, aunque eso no significa que entremos en Disneyland. Son animales peligrosos y sin domesticar, pero si no te apartas de las sendas ni del guía, a no ser que vayas buscando “camorra”, te los cruzarás y pasarán de ti para dirigirse a la caseta de los guardianes a esperar su “rancho” diario.

Dragón de Komodo en un zoo

Esto era un zoo, recién alimentado el bichillo y con el beneplácito del cuidador. NO se os ocurra, ni por lo más remoto, hacer lo mismo, sin más, en Komodo.

Ojo, insisto, no dejan de ser animales libres y salvajes que nunca sabes por donde te pueden salir, máxime cuando el turista gusta de selfies, darle con el palito a ver qué hace, etc. etc. Además, no todos prefieren la comida «casera».

Podríamos seguir enumerando animales, claro está, pero no es cuestión de espantar. Más bien al contrario, se trata de mostrar una ínfima parte de la increíble diversidad de la fauna. Y también, por supuesto, de apelar al sentido común para tomar precauciones allá adonde vayais.

SEGURIDAD SANITARIA

Hay mucha controversia en las redes sobre el tema sanitario en Indonesia. Se habla de malaria, de dengue y mil cosas más como si fuera casi obligatorio pillarlas.

Vamos a ver, sí, es cierto que hay más riesgo de ciertas enfermedades que en otros países, pero no es que te vaya a tocar sí o sí. Y para evitarlo tampoco es que necesites mil vacunas en tu haber.

De acuerdo, aprovechemos para desempolvar nuestra cartilla de vacunación, que más de uno ni se acordará de dónde la guarda, y comprobemos que no nos falta ninguna dosis. Tampoco viene mal, de paso, aunque no viajes, chequear si tienes la del tétanos. Pero de hecho, para entrar al país,  prácticamente no se exigen mas que las habituales españolas, esas que nos pusieron de pequeños.

Ahora bien, si te vas a adentrar por la selva o algunos pueblos recónditos, ya sí son aconsejables otras vacunas. Recomendar unas u otras no lo veo correcto. Para eso están las autoridades sanitarias. Además, lo que hoy no es un riesgo puede serlo mañana y viceversa.

Así que si vas a ir para allá, contacta antes con el Centro de Vacunación Internacional más cercano a tu domicilio. Pica en el enlace que te acabo de dejar para saber dónde se encuentran. Y hazlo con tiempo, porque alguna vacuna es difícil de conseguir y otras necesitan dos o tres dosis antes de marchar.

Ellos te asesorarán adecuadamente y saldrás ya con algun pinchazo aunque puede que algún otro inyectable tengas que conseguirlo por tu cuenta.

cartilla vacunación internacional

Algunos apuntes importantes

Lo que sí quiero comentar son algunos detalles importantes que me refirieron mis médicos. Me curo en salud. No son mis recomendaciones, sólo lo que ellos me explicaron con todo el sentido del mundo. Llegado el caso, consultadlo con vuestros facultativos:

1:    Hay veces que es peor el remedio que la enfermedad. Parece ser que, salvo que vayas a patear la selva, no es aconsejable tomar profilácticos para la malaria. En mi caso, tuve el fármaco en el frigorífico los cinco años de mi estancia en el pais, por si acaso, pero nunca hice uso de él. Ya sabéis que a mí, las aventuras más bravas, a dosis minimas.

2:    Cuando contraemos una enfermedad, la primera idea es salir corriendo para casa, para España.  Sin embargo, tiene su lógica pensar que si se trata de enfermedades tropicales, que en nuestro país son prácticamente inexistentes, tal vez sea mejor idea ser tratado por un especialista local. Es el caso por ejemplo del dengue. Tres compañeros lo contrajeron y todos fueron tratados in situ satisfactoriamente.

3:      Igual ocurre con las picaduras. Existen cientos de bichitos y bichacos esperando su oportunidad y cuando te pillan, te pillan. Es muy posible que se ceben o que te causen alergias y te mines de erupciones que se van extendiendo de forma espectacular.

La rapidez en el tratamiento es importante, te evitarás grandes picores y lo que es más importante, una infección que se pudiera complicar, así que acude lo antes posible a un médico u hospital cercano.

Picaduras de insecto en Indonesia

No supieron decirme en España qué animal fue el responsable. ¿Tal vez una araña?

Y hablando de los hospitales locales, he de decir que los públicos  no los conozco personalmente, aunque los propios lugareños me comentaban que dejan algo que desear. En cuanto a los privados, normalmente no tienen que envidiar a muchos de los privados nuestros, al menos la cadena Siloan que es la que conozco de primera mano.

Muchas consultas privadas tampoco tienen que envidiar, aunque las fachadas del edificio donde se ubican a veces muestran un aspecto algo desastrado.

Pero, no me quiero repetir, ya dediqué un artículo a los servicios médicos. Si os interesa el tema, picad justo aqui para más info.

Y si queréis además saber un poco sobre la seguridad ciudadana, en cuanto a la posible delincuencia, el terrorismo, los seismos y tsunamis… No dejéis de hacer click  en este otro enlace.

Dicho así, todo junto, parece que asusta, pero… palabrita que no es para tanto.