¿Por qué escribir sobre España ? Para comentar qué ver, qué hacer… Sí, desde luego. Pero fundamentalmente porque escribir se ha convertido en una necesidad personal y hurgar en mi pueblo, sus monumentos, sus historias y leyendas, sus costumbres y tradiciones…, aún más. 

Apuntaba ya en Mi blog y yo, el artículo de presentación de esta nueva etapa, el fin de mis cinco años de experiencia indonesia. Era el momento de reflexionar sobre lo vivido y decidir si continuar con el blog o no.

Corroboré entonces que, los casi noventa artículos publicados hasta ahora sirvieron, entre otras muchas cosas, para darme cuenta de que, habiendo viajado por toda nuestra geografía y residido en cinco de nuestras comunidades autónomas, nunca me había fijado en tantos detalles como lo había hecho en los últimos años en Indonesia.

Mapa de España con las comunidades autónomas

He disfrutado mucho de cada rincón de España, mi país, pero cuán cierto es que no valoramos suficientemente lo que nos rodea.

No únicamente nuestro patrimonio artístico, que es envidiable, sino también nuestros pueblos y ciudades, nuestros paisajes, nuestros museos, nuestras costumbres y tradiciones, nuestra gastronomía, nuestras fiestas… en definitiva a nuestra gente, que es la que hace posible todo lo demás.

Mérida, España, una de ..

Mérida, una de nuestras muchas joyas

¿Cuántos de nosotros desconocemos ese monumento o nunca hemos entrado en esa iglesia, ese museo, ese palacete… de nuestra propia localidad?  ¿Cuántos de nosotros ignoramos las leyendas de nuestras callejuelas? ¿Cuántos esas historias que los viejos muros guardan….?

Cerámica informando del nombre de la calle Sierpes

Imagen de andalunet.com. ¿Qué significa sierpe, cuál es la leyenda de la calle? Algún día os contaré.

Estoy de vuelta en casa y quiero ahora desgajar toda la fruta de nuestro vergel,  exprimir todo ese jugo que dejé en su pulpa. Quiero sentir mi tierra y por qué no, dejar fluir mis emociones que a veces se materializarán en una sonrisa… o en una mueca. A veces en una expresión de asombro… o de indignación.

Por qué no, también en esas lágrimas que, aunque trate de disimular, siempre me delatan. Y es que, los que me conocen saben que sin ellas, yo no sería yo. Es la señal inequívoca de que lo que veo u oigo me llega al fondo. Y eso, por suerte, y alguna que otra vez también por desgracia, me ocurre muy a menudo.

Como decía la canción, “mi querida España, esa España mía, esa España nuestra…” Voy a intentar mostrar todo tu brillo.

La Giralda de Sevilla visto desde el Barrio de Santa Cruz

Y es justo empezar, en un próximo post, con una ciudad que no es la mía, ni me ha servido de hogar, pero que nombré en mi primer artículo, hace ya tres años.

En el post escribía, hablando de la isla indonesia que me acogió, Sulawesi: “Yo la comparo un poco con Teruel y aquel slogan de “Teruel también existe”. La gente sólo sabe de ella por el buen jamón y los amantes. Como mucho, también por El Torico. Sin embargo, cuando la visitas, te quedas admirado, chiquita pero matona”.

Efectivamente, Teruel existe, y es chiquita pero matona. Tiene historia, tiene arte, tiene leyenda…

Abside iglesia San Pedro mudéjar de Teruel

 

Querida España, sé que no soy la primera persona que habla sobre tí y que tampoco seré la última.

Portada de libro siglo XVII sobre viaje por España

 

                    Portada de libro viajando por España de Onieva

 

Viaje por España, Cataluña                               Viajando por España texto escolar antiguo

Mi querida España, esa España mía, esa España nuestra…  VAMOS ALLÁ.

por que escribir sobre España Magda Batik