Bienvenidos a este blog. Soy Magda, algunos ya me conocéis.

Valencia, la llamada tierra de las flores, de la luz y del amor, lleva veinte años acogiéndome, aunque mis raíces sevillanas nunca se podrán cortar y tampoco los ramales que han ido surgiendo a lo largo del tiempo: Zaragoza, Tenerife, La Línea de la Concepción, Ceuta, Salamanca, Tennessee (EEUU) y Makassar (Indonesia).

Residir en cada uno de estos lugares ha servido para reafirmarme en que no perteneces a un único lugar sino a todos aquellos que te ayudan a crecer. De ahí que, en los últimos tiempos, cuando me preguntan de dónde soy, suspire enarcando mis cejas sin saber qué palabra articular.

No importa aquí si durante años trabajé en la Administración del Estado. Tampoco si me especialicé más tarde en Protocolo.

Un poquito sí, el hecho de disfrutar restaurando pinturas y muebles antiguos. Es dar nueva vida, palpar otros tiempos, conversar en secreto con aquellos desconocidos que un día amaron esas piezas… Igual que en mis viajes converso con los muros de cualquier viejo edificio o con la tierra que piso en lugares particularmente especiales.

Uno de mis lienzos en proceso de restauración: Qué pensaría mientras posaba, cómo sería su vida…

Lo que sí atañe directamente a este blog es mi sueño cumplido de conocer más allá del universo de mi niñez, léase mi barrio y mi ciudad.  Sí, porque en aquella época, viajar era privilegio de muy pocos.

Lo que concierne también es mi fascinación al averiguar los cómo y los por qué de todo aquello que voy descubriendo en mis andanzas.

Fascinación que, desde hace ahora justamente tres años, comparto desde mi pequeño rincón VivirdíaadíaenIndonesia.wordpress.com

El blog surgió de la oportunidad de marchar a trabajar a ese país y la motivación que me llevó a escribir la dejé ampliamente plasmada en mi primer artículo, que aunque ahora ha cambiado de ubicación, lo podréis encontrar pinchando justo aquí.

Pero, cinco años es el tiempo límite que el Gobierno indonesio permite trabajar legalmente a un extranjero dentro de sus fronteras. Y el tiempo vuela.

De momento nuestro periplo por allá ha concluido. Y digo de momento porque “nunca” se puede decir “nunca jamás”.

Por ende, en más de una ocasión he dejado caer la posibilidad de disfrutar nuestra jubilación a caballo entre España, porque tu tierra y tu gente tira, e Indonesia, porque una parte de nosotros quedó para siempre anclada allá.

Vivir Indonesia Magda Batik

Uniendo los dos pueblos. Tras nosotros la bandera de España y un artesanal mapa de Indonesia

Se abre una nueva etapa, etapa que nos llevará a residir temporadas en España y temporadas en otros países europeos, lo que me hace dar un giro al contenido del blog.

Naturalmente, sobre Indonesia y sus países vecinos aún me quedan muchas anécdotas que contar, lugares que mostrar y costumbres que relatar, historias que os seguiré dejando porque, me resisto a parar.

Escribir se ha convertido en una necesidad, por muchos motivos. Así que… estamos de aniversario sí, pero también de bautismo.

Y es que, a partir de ahora el blog Vivir día a día en Indonesia será redirigido a este otro de nueva creación, Magda Batik.com

Al elegir este título, Magda Batik, mi “nombre de guerra” del blog original, he querido al mismo tiempo dar continuidad y homenajear una vez más al pueblo que tan bien me ha tratado.

¿Que qué significa Batik? Pinchad aquí para averiguarlo con todo detalle.

Qué es el batik

Aquí va una pista

En el nuevo blog serán volcados los casi noventa artículos ya publicados sobre Indonesia y seguiré publicando posts siguiendo la costumbre de no limitarme a lo meramente turístico sino explicar el día a día de sus habitantes.

Además, daré cabida a una nueva categoría, España, de la que, a pesar de ciertos pesares, tan orgullosa me siento.

España Magda Batik

A esos dos bloques principales y a los países asiáticos a los que ya dediqué algunos artículos, se irán uniendo poco a poco “Mis Cosas” y otras naciones no orientales.

Probablemente nunca llegaré a conocerlas tan bien como a mi España natal, ni influirá con tanta fuerza en la forma de entender la vida que Indonesia me regaló. Pero, como siempre, intentaré dejar el gusanillo a quien todavía no las haya visitado. Además, visitar un país no ha de ser algo necesariamente físico.

A veces no hace falta ser profesor para dar lecciones de geografía, historia, arte… Cuánta gente que nunca se ha movido de su ciudad no me habrá dado a menudo mil vueltas, no sólo en esas asignaturas sino en las que son más importantes, en civismo, humanidad, ecuanimidad, tolerancia…

A estas alturas, después de recorrer una pequeña parte de cada continente, es decir, muchísimo más de lo que jamás imaginé y muchísimo menos de lo que ahora soy consciente que el universo atesora, sigo admirando embelesada las maravillas que nos rodean, palacios, templos, océanos, vegetación, pinturas, joyas…. 

Bali trabajo en piedra, Indonesia

Talla en piedra, típica en Bali

Pero sin duda, las mayores adquisiciones de mis viajes han sido intangibles: percibir la generosidad, la humildad, los temores, las inquietudes, la honestidad y un largo etcétera de muchas sociedades no tiene precio y… te marca de por vida.

Como reflexionaba hace tres años:

Ver y oir para conocer,

Conocer para entender,

Entender para respetar.

Y… nunca es tarde para meditar.